Aún nos queda espera
He soñado con mi nieta. Mi futura nieta. Saludaba desde el vientre de su madre. Se acercaba tanto a la superficie del vientre que sus facciones podían distinguirse, y hasta los dedos de la mano parecían querer atravesar la piel. ¡Cuánta belleza! ¡Cuánto dolor en mi hija a la vez! Aún nos queda espera.





